martes, 29 de agosto de 2017

A veces ocurre...

Desde que te prometí el Mar, vamos dando tumbos.
Si te cansaste de naufragar, busca otro rumbo.
Si te mareaste ya de girar, y girar y girar por el Mundo.
No es delito querer volver.
No hay nada escrito, está todo por hacer.
Pensé que era lo mejor, para huir de la gente normal, que tanto nos aburre.
Veo que me equivoque, que no supe escuchar.
A veces ocurre.
Si te cansaste ya de contar, luciérnagas.
Te desorientas al caminar, atientas.
Si ahora prefieres esquivar, los caminos de tierra.
No le pidas a nadie perdón.
Pero tampoco pidas que renuncie yo.
Pensé que era lo mejor, para huir de la gente normal, que tanto nos aburre.
Veo que me equivoque, que no supe escuchar.
A veces ocurre.
Yo seguiré por ahí buscando, la belleza y el mar.
A mi nunca me aburre.
Sabes dónde hay que caer, si esto lo llegaras a extrañar.
A veces ocurre.


MrKilombo


lunes, 19 de junio de 2017

Ingenuidad

Que, dejarse llevar, suena demasiado bien...

Otro Lunes que pretende acabar, ha sido un día más de este caluroso mes de Junio, nada había trastocado tu rutina diaria, habías ido a trabajar como cada mañana, soportado los atascos matutinos del regreso a casa y cenado cualquier cosa que acompañase para seguir viendo algún que otro capítulo de la serie del momento. Todo seguía su curso normal, ya te encontrabas medio dormida en el sofá, cuando de repente, un mensaje inesperado consigue quitarte el sueño.

-¿Estás en casa?
Recapacitas, lo vuelves a releer y piensas que sí, tal vez se haya equivocado, Él no quería enviarte ese mensaje, hacía tiempo que no se ponía en contacto contigo, que te había dejado claro que hay ascensores prohibidos, que nunca bailaríais al mismo compás. Y de golpe y porrazo, ¿te escribe?; no, sin duda, no era para ti. Pero respondes.
+Sí.
Ingenua, no sabes dónde te estas metiendo.
-Es que como ya tienes las contraventanas cerradas no lo sabía con certeza, ¿bajas? estoy aquí fuera, no hace falta que te asomes a la ventana a comprobarlo, tú sólo ven.
Y sin entender muy bien la situación, saltando los escalones de dos en dos, sólo piensas en comprobar que así es, que se encuentra ahí, dispuesto a sorprenderte. 
Abres la puerta y ahí está, con ese chaleco tan peculiar que le caracteriza, una sonrisa que enamora y envuelto en esos nervios dispuestos a jugarle una mala pasada y dejarle sin saber qué decir. 
+¿Qué haces aquí?
Preguntas extrañada tras esta dispar circunstancia en la que no entiendes ni los motivos ni el por qué. Y Él, con cara de discurso preparado, se queda en blanco y sí, solamente te mira, sabiendo decirte tanto, que aún entiendes menos tal situación. 
-He roto con el pasado, con mi vida anterior, con todo lo que ello conllevaba, me he enterado de que te vas, que pronto abandonarás la ciudad, aunque no hayas dicho nada aún, hay noticias que vuelan; y de verdad, no sabía como iba a afrontarlo, sólo era consciente de que no, no quería perderte. Olvida todo lo que un día pude decir, deja aun lado todo este tiempo que hemos perdido y déjame seguir, pero a tu lado.
Bien, aún asimilando todo lo que su boca ha soltado, no eres capaz a creer si es real o si simplemente va a jugar contigo una vez más. ¿Por qué ahora? Ha tenido tiempo para aclarar sus ideas, te conoce, debería haber dado antes, mucho antes, este paso; recuerda que te ha mentido, que nunca te dijo las cosas claras, que tal vez siempre te vio como un pasatiempo. Y hoy, le tienes enfrente, dispuesto a abandonar todo, por irse contigo; sí, ni en la mejor de las comedias románticas lo hubieses imaginado. ¡Ay! Pequeña, sé lo que estas pensando, que dejarse llevar, suena demasiado bien, que tú si lo sentías de verdad, que le darías mil y una oportunidades, que no sabes sí es el amor de tu vida, pero que ahora sólo piensas en despertar a su lado cada mañana.
+¿Sabes cuánto tiempo llevo esperándote? Me había hecho a la idea, de que no hay peor castigo que esperar las cosas que nunca llegan; pero parece ser, que me equivoqué, que a veces el destino sí actúa, y hoy, estas aquí. Sólo dime, que no te vas a arrepentir, que me enseñarás a bailar, que lo sabremos llevar. 
Tranquila, respira, has conseguido decirle más de lo que creías, le toca mover ficha, si siente todo lo que te ha dicho, si está dispuesto a comenzar contigo, no dudará en agarrarte bien fuerte la mano y sumergirse en una nueva aventura, dejando los prejuicios, aceptándote tal y como eres y sobre todo que asegurase tu sonrisa, sea su rutina preferida. 






lunes, 5 de junio de 2017

It's now or never


'Y' y 'si', son dos letras que en sí mismas no suponen ninguna amenaza, pero si las colocamos juntas una al lado de la otra podrían atormentarnos el resto de nuestra vida: ¿y si?...

Esta, puede ser una historia, cómo muchas otras más; dos personas que se conocen en un momento inoportuno, pero en un lugar adecuado. Él, se dedica a viajar de un lado para otro, explorar mundo, llevarle ventaja a las horas del día y engatusar con cada sonrisa; por el contrario, Ella, a pesar de tener un espíritu soñador, se aísla en su zona de confort y se conforma con ver la vida tras el cristal. 
Pero, un buen día, en el que el destino quiso hacer de las suyas, les vino a colocar en la misma estación y con el mismo tren de partida. Ella estaba decidida, subiría, tomaría su asiento y por fin se atrevería a vivir mil y una aventuras; para Él era un trayecto más de tantos, perderse entre vagones estaba a la orden del día. Y sin apenas dirigirse las miradas, Él comienza hablar, - como esa escena de avión en la que Tyler, tras su discurso empieza a soltar teorías tan incongruentes como certeras - Ella, envuelta en nervios, no sabe si contestar o ignorar toda pregunta formulada; pero bien es sabido, que todo lo bueno, empieza con algo de miedo. Y es así como transcurre el viaje para nuestros protagonistas, Él, tan charlatán y Ella, tan inocente, se sumergen entre conversaciones, en las que ahora sí, las miradas, dicen mucho más. Tras creer conocerse con aquello que se muestra compartiendo fila de viaje, Ella le observa sabiendo que en cuanto salgan de aquel vagón, no volverán a cruzarse, son mundos opuestos, profesiones dispares y diferencias de edades; pero sabe, que a pesar de ello, volvería a coger tantos trenes más como fuesen necesarios, con tal de no dejarle escapar. Él, sin embargo, la abraza queriendo poner broche final a tal situación, y envuelto en el desierto de su cobardía, se despide aún sabiendo que bajo esos ojos saltones, se encontraba su pareja de baile en esa danza que llaman vida. 
Y con un adiós roto, cada uno sigue su camino; a Él, otra Dama le espera en la estación; y Ella, dispuesta a comerse el Mundo, se aleja dejando allí un trocito de su corazón. 

miércoles, 31 de mayo de 2017

Gracias Oporto

No sé si te has dado cuenta, pero mañana cambias de hoja al calendario, Junio quiere entrar con sus días de Sol, de calor en exceso y sus ganas de Verano. Pero tú, no sabes bien si cambiar de mes trae tanta positividad, ya que, ¿cómo poner un punto y final a una etapa, que no, no quieres que termine? Te das cuenta de que sí, esto está llegando a su fin, de que pronto volverás a casa (que en parte, también les echas en falta), llegarán las despedidas y con ellas tantas lágrimas como sonrisas y planes de reencuentro, porque de verdad, la familia que se hace aquí, no creo que haya kilómetros que puedan separarla. Las conversaciones rutinarias han incorporado una nueva sección, aun que siga siendo tema tabú el día de partida, todas tenemos más o menos claro que día hacemos maletas. 
Pero, para sobrellevarlo, han querido redactar una lista de cosas por hacer, y de verdad, espero que alguna quede sin ser llevada acabo, y así poder volver. Juntarnos de nuevo por estas calles embaldosadas, revivir momentos, perdernos, una vez más, entre tantos escalones, cruzar sus puentes, observar lo bonita que es la ciudad desde el otro lado del río, inmortalizar puestas de Sol en fotografías, pasear sin rumbo hacia cualquier lugar, y ser feliz recordando todo lo que aprendimos aquí. 
Cuando en Septiembre llegamos a esta ciudad y parecía que todo se nos quedaba tan grande y que hasta en un charco nos ahogaríamos; hoy tras nueve meses aquí vividos, sólo puedo dar las gracias: gracias por enseñarme a ser más grande, a crecer como persona, a madurar, a valerme por mi misma, pero sobre todo gracias por darme gente tan necesaria en mi vida, con la que he descubierto un nuevo concepto de amistad, con la que he reído, llorado, bailado y disfrutado tanto cada uno de todos estos días, que sólo me queda decir: esto no ha hecho más que empezar.
Gracias Oporto.


Ya ha comenzado la cuenta atrás, se acabará; no es que no me importe, es que simplemente sé que lo hará. De qué serviría pensar que nunca sucedería, prefiero preparar una fiesta de despedida por cada uno de aquellos días que fueron tan ... 

martes, 16 de mayo de 2017

Y aparece alguien que encuentra encanto en todo tu caos


Cuando pensabas que la rutina había vuelto a invadir tus días, creías que las horas pasaban sin acuse de recibo, que vagabas distraída en tus trayectos cotidianos de metro, que ni atención prestabas a cada puesta de Sol contemplada desde el más bonito mirador, ... la vida te da un golpe de azar, entremezcla los destinos y hoy, sonríes, sin saber el qué te deparará. 
Porque ya ves, nada en sí es lo que parece, hay Lunes tan pesados como improvisados que para acabarlos bien, siempre con una buena pizza; personas de agendas apretadas que sacan huecos para un café y otras tan desocupadas que ni responder a mensajes saben; primeras impresiones tan frágiles como engañosas, que por el contrario, te ayudan a descubrir a alguien tan cierto como real; meses complicados, largos y cansados, pero que a pesar de ello no quieres pasar su hoja del calendario; Domingos de 'saudade' y otros tantos de comidas en familia, fútbol con su bolsa de pipas y todas esas risas que jamás podrás borrar de cada fotografía; hay veces que recorremos kilómetros sin sentido, pero otras veces viajamos con el mismo destino a esa bonita ciudad que siempre nos junta; mitades que siempre esquivamos, porque romper algo en dos nunca es solución a no ser que cobre otra bonita emoción. 
Y es así como aprendes que todavía te quedan muchas páginas por escribir, que las rutinas también tienen su encanto, los viajes en metro regalan sonrisas y que sin duda, única es toda puesta de Sol desde ese mismo mirador.





martes, 4 de abril de 2017

Inevitable

Hay escasas veces en las que nos dejamos llevar, y por el contrario, demasiadas en las que lo dejamos estar; hay circunstancias por las que merecería la pena luchar, sin embargo, somos muy de vernos fracasar; hay personas por las cuales deberíamos arriesgar y no creer siempre que el resto nos van a odiar; hay historias deseosas por empezar, pero ya ves, nos acomoda más verlas terminar; hay vidas que giran sin parar y otras que no quieren avanzar; hay miradas que se cuelan para enamorar, pero agachamos la cabeza para hacerlas congelar; hay abrazos que nacen para curar, pero nos empeñamos en hacerlos apartar; hay poemas tan releídos que hacen desconectar, pero no toda lectura hay quién la sepa apreciar; hay pasos de baile fáciles de memorizar, pero de nada sirven, si no tienes con quien bailar; hay días soleados que te hacen brillar, en contra de todos aquellos nublados que te intentan apagar; y por mucho más que yo pueda rimar, eres tú el que decides de que lado quieres estar; si me das la mano y seguimos al compás, o te giras sin mirar lo que dejas atrás. 


viernes, 24 de marzo de 2017

Hoje, amanhã e sempre

Si me hubieras preguntado hace un tiempo, te aseguro que mi respuesta hubiese sido totalmente opuesta; nunca he creído mucho en el destino, siempre me he visto invadida de mal karma y la negatividad estaba presente ante cualquier circunstancia. Pero, hay veces que la vida te quiere sorprender y la ventura pretende jugar a tu favor presentándote circunstancias que jamás creías que volverían a suceder. Porque sí, hay (segundas) oportunidades que llegan y, de verdad, que no deberían ser desaprovechadas.
Y a tu pregunta, a día de hoy, sólo sé que echo de menos tu acento y todo eso que envuelves con cada gesto que das; los nervios continuos que hacen no saber qué decir o, por el contrario, estar hablando sin parar; el sentir de tu mano cogiendo la mía mientras te hago de copiloto en el trayecto; o el saber que no cambio ya por nada un ratito a tu vera.
Con todo ello comprendí, que debe haber sal dentro de tu mirada, ya que me cura tanto; que quiero que pierdas tu tiempo conmigo y que necesito invadir mi vida de fotografías contigo. Entendí, también, que aun que sea complicado, a fuego lento y con buena letra llegaremos a buen puerto; que dejarse llevar, suena demasiado bien; y a pesar de que mis pequeñas dudas puedan volverse gigantes, sé que combinarás todo tipo de notas y compondremos la canción más bonita del Mundo.